Minería de datos e investigación médica (parte 2)

por / Viernes, 27 mayo 2016 / Publicado en El doctor, Salud
mineriadatos
Minería de datos e investigación médica (parte 3)
3 casos de vidas salvadas por un wearable

El artículo viene de Minería de datos e investigación médica (parte 1)


Quizá sea desde esta distancia desde la que podamos inferir el avance espectacular de las disciplinas en ciencias básicas y la repercusión que el conocimiento generado por ellas ha tenido en el mundo médico, por ejemplo la física y su aplicación en la medicina

 

resonancia_magnetica_nuclear

Resonancia magnética nuclear

 

A la vez, que el letargo de la medicina en sí misma, con la escasa modificación de sus paradigmas, incapaces de reescribir los conceptos clásicos, cuando todo “el mundo” ha cambiado.

Se señalará que la medicina ha avanzado y ha cambiado, sí es cierto, pero ha sido fundamentalmente desde el punto de vista técnico y el citado cambio ha sido generado por las disciplinas básicas, ajenas a la propia medicina: matemáticas, física, química, biología e ingenierías diversas.

La Biología parece que ya ha superado el paradigma causa-efecto, entendiendo los procesos biológicos más como una cascada de fenómenos, en los que ya no hay “un culpable” de algo y entendiendo los procesos dentro del concepto equilibrio/desequilibrio. Como ejemplo, la ecología, en sus múltiples facetas: vegetal, microbiana, animal … nos habla de ese equilibrio siempre inestable y cambiante.

La comorbilidad cada vez se hace más espacio en el conocimiento médico, llegando a indicios y datos que pueden sorprender a las personas alejadas de las ciencias de la salud.

 

Un par de ejemplos significativos

Posible relación de la periodontitis con enfermedades aparentemente alejadas unas de otras.

Desde hace unos años se están evidenciando importantes relaciones entre la periodontitis y enfermedades como diabetes, accidentes vasculares cerebrales, infartos y también cáncer oral, de esófago, de cabeza y cuello o pancreático. Y ahora un nuevo estudio demuestra que existe una relación entre las enfermedades de las encías y el cáncer de mama. Investigadores de la Universidad de Buffalo (EE.UU.) han visto que la enfermedad periodontal se asocia a un mayor riesgo de cáncer de mama en mujeres que ya han superado la menopausia, sobre todo en quienes son o han sido fumadoras. Los resultados se han publicado en la revista «Cancer Epidemiology, Biomarkers & Prevention».


abc.es | beyourselcenters

 

dientes-diabetes

 

Influencia de la microbiota intestinal sobre el estado de ánimo.

Los últimos años han sido testigos de la aparición de la microbiota intestinal como un tema importante de interés para la investigación en biología. Numerosos estudios revelan cómo las variaciones y los cambios en la composición de la microbiota intestinal influyen en la fisiología normal y contribuyen a enfermedades que van desde la inflamación a la obesidad.

Los datos acumulados indican ahora que la microbiota intestinal también se comunica con el sistema nervioso central – posiblemente a través del sistema nervioso periferico, el sistema endocrino y las vías inmunológicas – y por lo tanto influye en el funcionamiento del cerebro y el comportamiento. Los estudios en animales libres de gérmenes y en animales expuestos a infecciones bacterianas patógenas, bacterias probióticas o antibióticos sugieren un papel de la microbiota intestinal en la regulación de la ansiedad, el estado de ánimo, la cognición y el dolor.

Por lo tanto, el concepto emergente de un eje microbiota-intestino-cerebro sugiere que la modulación de la microbiota intestinal puede ser una estrategia manejable para el desarrollo de nuevas terapias para los complejos trastornos del SNC


nature.com | mundobacteriano

 

¿En qué medida afecta la microbiota a la comunicación cerebro-intestino? Es uno de los interrogantes que desde hace tiempo tratan de responder los profesionales de diversas disciplinas, como la neurogastroenterología o la psiquiatría. Para resolverlo han usado diferentes estrategias que incluyen desde el tratamiento con probióticos hasta los trasplantes de microbiota. Y, de momento, todos los resultados apuntan a que la flora intestinal puede modificar la química cerebral y, en consecuencia, el comportamiento.

Tal y como exponen el profesor Ted Dinan y sus colegas del University College Cork (Irlanda) en el último número de la revista Neurogastroenterology & Motility, varios estudios recientes muestran que, en modelos animales, la depresión y la ansiedad se relacionan con una alteración en la composición de la microbiota intestinal. Para estos expertos, además, ya no caben dudas de que las interacciones cerebro-intestino podrían influir en la inflamación gástrica, los síndromes de dolor crónico abdominal y la disfunción del intestino. El profesor Dinan ha demostrado también que, en ausencia de suficientes bacterias digestivas, el cerebro y el intestino no segregan la cantidad adecuada de serotonina, apodada como la «hormona de la felicidad» y necesaria para el funcionamiento correcto de esto dos órganos.

Entender la relación entre las emociones y la microbiota podría conducir al desarrollo de «nuevos tratamientos para una gran variedad de patologías que incluyen la obesidad, los trastornos del estado de ánimo y las dolencias gastrointestinales», concluye el profesor Dinan, que está convencido de que combinando las técnicas de análisis genómico y la neurociencia descifraremos por qué cuando la comunicación entre el cerebro y el intestino falla pueden aparecer ciertos trastornos afectivos.

Si os interesa el tema, os invitamos a leer este excelente artículo de Rob Stein


 

La aparición de nuevos sensores, de los que smartherapy informa de forma frecuente y la existencia de receptores de información asociado a esos sensores, van a generar una ingente cantidad de datos, big data salud,  muy difíciles de analizar con las herramientas hasta ahora utilizadas por la medicina. Del mismo modo que en otros ámbitos de la información y análisis.

Por ello surge la MINERIA DE DATOS, una nueva disciplina para dar respuesta a estas nuevas circunstancias.


El doctor

 

SUBIR